Un nuevo estudio realizado por las universidades de Pittsburgh y de California refuta el hasta ahora lugar común según el cual las mujeres con curvas son menos capaces intelectualmente. Se ha descubierto que es, realmente, todo lo contrario: así, las mujeres con cintura estrecha y caderas y busto generoso, las que responden a la clásica forma del reloj de arena, tienen más aptitudes; además, esa mayor capacidad sería heredada por sus hijos.
Adiós a los mitos. Los científicos de los citados centros universitarios estadounidenses testaron a unas 16.000 mujeres y hallaron una ligera diferencia de inteligencia a favor de las hembras con caderas bien marcadas y cintura que cabe en una mano. Según los expertos, la clave está en que las caderas y los muslos tienen ácidos grasos Omega 3 que contribuyen, apuntan, a "alimentar" el cerebro de la madre y de sus hijos. Entre los ejemplos citados, está el de la actriz Rachel Weisz, quien se graduó en Cambridge antes de ir a Hollywood y ganar un Oscar.
Esta investigación podría servir para explicar las razones por las que los hijos de madres adolescentes arrojan peores resultados en las pruebas de inteligencia: es posible que sus madres no hayan acumulado suficientes ácidos grasos Omega 3. "En comparación con las madres que dan a luz por primera vez en una edad más avanzada, el desarrollo cognitivo de sus hijos se reduce y su propio desarrollo intelectual se ve perjudicado", aseguraron los autores al diario británico ´The Sunday Times´. El estudio ha observado, sin embargo, que los hijos de madres adolescentes con figura de reloj de arena parecían estar más protegidos antes este fenómeno y arrojaban resultados mejores en las pruebas de inteligencia.
Aunque estas teorías están a falta de confirmación, Paula Hall, una psicóloga especializada en sexualidad y relaciones de pareja, ha manifestado que "disponer de investigaciones que demuestran que se puede ser atractiva e inteligente es francamente positivo": "Eso demuestra que las mujeres con un tipo curvilíneo pueden destacar en más cosas que simplemente educar a los hijos, hacer la comida y realizar los quehaceres domésticos".
Adiós a los mitos. Los científicos de los citados centros universitarios estadounidenses testaron a unas 16.000 mujeres y hallaron una ligera diferencia de inteligencia a favor de las hembras con caderas bien marcadas y cintura que cabe en una mano. Según los expertos, la clave está en que las caderas y los muslos tienen ácidos grasos Omega 3 que contribuyen, apuntan, a "alimentar" el cerebro de la madre y de sus hijos. Entre los ejemplos citados, está el de la actriz Rachel Weisz, quien se graduó en Cambridge antes de ir a Hollywood y ganar un Oscar.
Esta investigación podría servir para explicar las razones por las que los hijos de madres adolescentes arrojan peores resultados en las pruebas de inteligencia: es posible que sus madres no hayan acumulado suficientes ácidos grasos Omega 3. "En comparación con las madres que dan a luz por primera vez en una edad más avanzada, el desarrollo cognitivo de sus hijos se reduce y su propio desarrollo intelectual se ve perjudicado", aseguraron los autores al diario británico ´The Sunday Times´. El estudio ha observado, sin embargo, que los hijos de madres adolescentes con figura de reloj de arena parecían estar más protegidos antes este fenómeno y arrojaban resultados mejores en las pruebas de inteligencia.
Aunque estas teorías están a falta de confirmación, Paula Hall, una psicóloga especializada en sexualidad y relaciones de pareja, ha manifestado que "disponer de investigaciones que demuestran que se puede ser atractiva e inteligente es francamente positivo": "Eso demuestra que las mujeres con un tipo curvilíneo pueden destacar en más cosas que simplemente educar a los hijos, hacer la comida y realizar los quehaceres domésticos".