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Métodos anticonceptivos

El equipo de Floguis investiga y desarrolla constantemente artículos cuya temática resulta de interés para las mujeres. En este caso, haciendo clic en los enlaces que aparecen debajo podrás encontrar más información sobre métodos anticonceptivos:

- Anticonceptivos: Coitus Interruptus
- Anticonceptivos: Diafragma
- Anticonceptivos: Espermicidas
- Anticonceptivos: La Píldora
- Anticonceptivos: Preservativo femenino

El Coitus Interruptus como método anticonceptivo

Entre los métodos anticonceptivos más antiguos se encuentra el llamado Coitus Interruptus, también conocido como “marcha atrás” y “coito interrumpido”. Se trata de una forma de contracepción de baja fiabilidad y que implica que el hombre retire su pene de la vagina de la mujer antes de eyacular, evitando así que el semen entre en contacto con ésta.

Uno de los motivos por los cuales se reconoce al coitus interruptus como un método anticonceptivo poco fiable es que durante el acto la uretra es lubricada mediante un líquido preseminal (o fluido de Cowper) el que contiene espermatozoides y, por lo tanto, puede provocar el embarazo.

El coitus interruptus se sigue utilizando como método anticonceptivo sobre todo porque no implica gasto alguno de dinero, pero sí requiere de mucha responsabilidad y control por parte del hombre.

Los Espermicidas como método anticonceptivo

Utilizados generalmente para aumentar la efectividad de otros métodos anticonceptivos, los Espermicidas están compuestos por una serie de sustancias químicas cuya acción mata o altera la movilidad de los espermatozoides.

La eficacia de los Espermicidas ronda el 82 por ciento, si es utilizado de manera correcta, cifra que desciende al 71% si no procede de la manera indicada en el prospecto.

Entre las principales ventajas que brinda la utilización de Espermicidas se encuentra el hecho de que no interfiere con el coito, no producen efectos hormonales secundarios y que pueden usarse como completo de otros métodos anticonceptivos, tal el caso de Preservativos o Diafragmas.

El aspecto negativo de usar Espermicidas es que no pueden evitar el contagio de enfermedades de transmisión sexual y que el nonoxinol-9 (componente principal de la mayoría de los Espermicidas) puede producir reacciones alérgicas o pequeños daños en las paredes del ano o de la vagina, lo que aumenta el riesgo de contraer SIDA u otras enfermedades venéreas. Este es uno de los motivos por los cuales resulta fundamental consultar con un ginecólogo antes de optar por un método anticonceptivo en particular.

El Diafragma como método anticonceptivo

Entre la gran variedad de métodos anticonceptivos para mujeres disponibles en el mercado, aparece el Diafragma, compuesto por un aro flexible de metal y una membrana de látex. Este dispositivo fue inventado por un médico alemán en el año 1880, logrando mucha popularidad rápidamente no sólo en ese país, sino también Holanda (por eso se lo conoce también como “gorro holandés”) y en todo el mundo.

Antes de comprar un Diafragma, la mujer debe consultar con un ginecólogo para que éste le recete el que esté más acorde con el tamaño de su vagina. La eficacia de los Diafragmas alcanza el 80%, pero puede aumentar si es combinado con otros métodos anticonceptivos, tal el caso de los espermicidas.

Entre las recomendaciones para aquellas mujeres que van a utilizar Diafragmas figuran la prohibición del uso de lubricantes con base oleosa (ejemplo: vaselina) porque pueden provocar daños en la estructura; lavar el Diafragma después de cada uso con agua y jabón (consultar con el ginecólogo sobre cuál sería el más adecuado); examinar regularmente el Diafragma tratando de detectar la posible presencia de orificios o desgarros, los que lo transformarían en inservible; verificar la colocación correcta y aplicar espermicida antes de cada coito.

Entre las ventajas de usar el Diafragma como método anticonceptivo figuran el hecho de que no genera molestias durante el coito; no produce cambios hormonales; sirve de barrera ante algunas enfermedades de transmisión sexual (el HIV no se encuentra entre ellas) y, como debe ser colocado antes de iniciar el acto sexual no tiene influencias sobre lo espontaneidad de este.

Mientras que entre los aspectos negativos de la utilización del Diafragma se encuentran las posible aparición de infecciones urinarias; la incomodidad que puede generar su colocación y, sobre todo su baja efectividad.

El Diafragma debe ser cambiado aproximadamente cada dos años o si la mujer que lo utiliza gana o pierde más de 9 kilogramos de peso en poco tiempo.

Preservativo femenino

El condón vaginal, también llamado preservativo femenino es un método de barrera originado a comienzo de la década de 1990 en Estados Unidos e Inglaterra y que luego se extendió por todo el mundo con un éxito relativo.

El preservativo femenino no es otra cosa que una delgada funda que se ajusta de manera sutil a la pared vaginal y gracias a la humedad y la temperatura de ésta se adhiere con facilidad y sin producir molestias.

Utilizado de manera correcta el preservativo femenino tiene una efectividad de entre el 88 y el 98 por ciento y, cabe destacar, que los materiales en los que son manufacturados tienen mayor resistencia que los condones masculinos de látex. Una mujer puede llevar puesto este implemento hasta ocho horas.

La aparición del condón femenino devolvió, de alguna manera, el control de las relaciones sexuales y la protección de su salud física a las mujeres, las que dejaron de depender de que el varón desee o no utilizar un preservativo.

El preservativo femenino está compuesto por una funda prelubricada (sin espermicidas) transparente y dos anillos, uno se ubica en el interior de la vagina de manera muy sencilla y el otro se utiliza para cubrir los labios y el clítoris, diseñado de tal manera que no pierde su posición ni se introduce en la vagina.

Para colocar un preservativo femenino se deben seguir pasos similares a los utilizados para otros dispositivos, tal el caso de los tampones y los diafragmas. Se comienza por introducir el anillo interior en la vagina para luego, con la ayuda del dedo mediano dentro del preservativo, continuar introduciéndolo hasta alcanzar el fondo. Una vez finalizado el acto sexual, se debe dar un par de vueltas al anillo externo, evitando así que se escape el semen, y retirarlo.

Antes de comenzar a usar un preservativo femenino debes tener en cuenta lo siguiente: no debes esperar a que el pene esté erecto para colocártelo; no se deben usar simultáneamente un condón femenino y un preservativo masculino; no debes reutilizar un preservativo femenino; luego de finalizar el coito envuélvelo en papel higiénico y arrójalo a la basura, nunca al inodoro. Finalmente, es recomendable que consultes con tu ginecólogo antes de empezar a utilizar este u otro método anticonceptivo.

Las pastillas anticonceptivas o píldoras

Las píldoras anticonceptivas (también conocidas como contraconceptivos orales) no son otra cosa que hormonas que se suministran con el fin de alterar el ciclo menstrual, impidiendo así la ovulación y que éste pueda ser fecundado.

Las primeras píldoras anticonceptivas comenzaron a venderse en la década de 1960 y, desde entonces, se han hecho muy populares y son utilizadas por mujeres de todo el mundo.

Las tabletas de píldoras anticonceptivas están compuestas por 28 comprimidos, de los cuales 21 cuentan con dosis de hormonas, mientras que los otros 7 son sólo placebos. Al finalizar una tableta la mujer debe comenzar nuevamente el ciclo con otras 28 pastillas.

Para que las pastillas anticonceptivas resulten eficaces deben comenzar a ser ingeridas el primer día del ciclo menstrual. Bien utilizados los anticonceptivos orales tienen una efectividad del 99%.

Antes de que una mujer comience a utilizar determinado tipo de píldoras anticonceptivas es recomendable que consulte con un ginecólogo para que éste pueda indicarle la que le resultará más conveniente, ya que pueden llegar a tener efectos secundarios (cambios de humor, náuseas, disminución del sangrado durante el período)

El uso de pastillas anticonceptivas trae ciertas ventajas para las mujeres, entre ellas, reducción los dolores premenstruales, disminución del sangrado durante el período, reducción del acné y ayuda a prevenir el cáncer de ovario o del revestimiento del útero.

Finalmente, cabe destacar, que las pastillas anticonceptivas o “píldoras” NO brindan protección contra las enfermedades de transmisión sexual.

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