Mostrando las entradas con la etiqueta Lactancia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lactancia. Mostrar todas las entradas

Nuevos descubrimientos a favor del consumo de leche materna

La importancia de la lactancia materna ha quedado manifestada una vez más, tras conocerse los resultados de una investigación realizada de manera conjunta por científicos de la Universidad Complutense de Madrid y de la Universidad de Wageningen (Holanda), quienes han conseguido demostrar que el mencionado alimento es una fuente de microorganismos que resultan beneficiosos para la salud.

El trabajo consistió en asilar bifidobacterias, denominación que reciben las bacterias de la flora intestinal, que estaban presentes en la leche materna. De esta manera se podrían desarrollar probióticos, presentados tanto como medicamentos o como complemento para otros alimentos, que permitirían lograr que se equilibre la flora bacteriana intestinal.

El mayor inconveniente con el que se han encontrado los profesionales es que, al producirse el aislamiento de bifidobacterias, éstas deben permanecer en un entorno donde no exista oxígeno, lo que dificulta su conservación una vez aisladas.

Los especialistas calculan que un bebé que ingiere alrededor de ochocientos mililitros de leche materna estaría recibiendo entre uno y diez millones de bacterias de géneros y especies diversos. Éstas se instalan en el intestino infantil y colaboran para la maduración del sistema inmunitario, además de impedir que se asienten bacterias patógenas.

Recomendaciones para amamantar al bebé

Los pediatras suelen hacer mucho hincapié en la importancia de la lactancia materna, no sólo para continuar manteniendo el vínculo que existía entre la madre y el bebé antes del nacimiento, sino también por todos los beneficios que ésta acarreará a la salud del nuevo integrante de la familia.

Por más que se trate de un acto natural, nunca está de más conocer la opinión de expertos en el tema para poder amamantar al bebé de la mejor manera posible, pensando tanto en el pequeño como en su madre. A continuación brindamos algunos consejos para poner en práctica a la hora de dar de mamar al bebé:

- La mejor posición para amamantar: debes tratar que el bebé quede mirando de frente al pecho de su madre. La mujer debe ubicarse de tal manera que logre sentirse cómoda y relajada. Lo ideal es que los abdómenes de ambos se junten.

- Estado de la madre a la hora de amamantar: de ninguna manera se debe dar de mamar a las apuradas; se recomienda dedicar un tiempo exclusivamente para ello y asegurándose de ir creando una rutina (esto también servirá para regularizar los horarios del bebé rápidamente)

- Mejorar la calidad de la leche materna: esto se puede lograr si la madre sigue una dieta balanceada, evitando el consumo de ciertos alimentos, tal el caso de repollos, brócoli y coles, que producirán gases al bebé. Se recomienda el consumo de agua para mantener una buena hidratación y evitar las bebidas con gases.

- Cantidad de leche producida por la madre: esta varía de acuerdo a la cantidad que consuma el bebé, es por eso que para estimular la producción de leche se precisa de succión.

- Agarre del bebé al pezón: para que esto ocurra la boca del pequeño debe estar totalmente abierta, lo que se consigue mediante unos pequeños toquecitos con la punta del pezón en los labios del bebé, lo que estimulará el reflejo de búsqueda. Es importante que toda la areola quede dentro de la boca del bebé.

- Pezones con resequedad: no debería producirse por lo menos hasta los cuatro meses de vida del bebé porque éste produce saliva que contiene una sustancia bactericida y lubricante que protege la piel. Recuerda que al dar de mamar no deberías sentir dolores, si esto ocurre, consulta al médico a la brevedad.

Bebés no deberían consumir leche materna extraída en cualquier momento del día

De acuerdo a los datos que ha publicado la revista Nutritional Neuroscience y que han sido recogidos por la edición digital del diario español 20 Minutos, la composición de la leche materna varía de acuerdo al momento del día en el que fue extraída, poniendo en duda la eficacia del almacenamiento para un posterior consumo del bebé, muy difundido actualmente.

Para poder explicar aún más este nuevo descubrimiento, la responsable del artículo Claudia Sánchez (que forma parte del Laboratorio de Crononutrición de la Universidad de Extremadura), indicó que la leche materna puede inducir al bebé a que se duerma en horas nocturnas, mientras que en las diurnas los componentes provocan que el recién nacido esté activo.

Las conclusiones a la que llegó Sánchez se basan en el estudio de tres nucleótidos de la leche materna (adenosina, guanosina y uridina), responsables de producir una relajación o excitación del sistema nervioso central. El trabajo consistió en observar cómo variaban a lo largo del día, mediante extracciones realizadas a 30 mujeres, comprobándose que existe una mayor concentración en las horas nocturnas.

Teniendo en cuenta el ritmo de vida actual (que hace que sea inevitable que la madre pueda ausentarse durante varias horas de su hogar) y pensando en que el bebé obtenga una nutrición eficaz, es recomendable que reciba leche materna respetando el momento del día, es decir, las extracciones diurnas deberían tomarse sólo durante el día, mientras que para la noche la madre debería realizar extracciones nocturnas.

Cabe recordar que la leche materna es un alimento “óptimo e insustituible”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), porque permite cubrir todas las necesidades fisiológicas del bebé; al tiempo que también resulta beneficiosa para la madre ya que ayuda a perder el peso ganado durante el embarazo.

Mastitis o infección en las mamas

Cuando el tejido mamario se infecta por la acción de bacterias se produce la Mastitis, enfermedad asociada generalmente con el período de lactancia aunque también se puede producir por fisuras en los pezones.

En el caso de la lactancia, la Mastitis, puede aparecer por una incorrecta higiene de los pezones o por la fisuración de la piel de estos, lo que permite el ingreso de estafilococos en el tejido graso de la mama y su proliferación.

La presencia de bacterias terminará creando un flemón y absceso, lo que deriva en que compriman los conductos de salida de la leche. Por lo tanto, la mujer sentirá mucho dolor al amamantar.

Los síntomas de la Mastitits son los siguientes: dolor, aumento de tamaño, enrojecimiento y calor en las mamas; mayor sensibilidad y posible presencia de pus en los pezones; aparición de ganglios en las axilas y malestar general acompañado de fiebre.

Entre los tratamientos recomendados para la Mastitits figuran: extracción de la leche mediante algún dispositivo, aplicar calor local a través de paños húmedos varias veces a lo largo del día y, por supuesto, extremar la higiene de las mamas. Más allá de esto, no dejes de consultar al médico lo antes posible.

Goteo de leche al comenzar la lactancia

Una situación un tanto incómoda que pueden padecer las madres primerizas es el llamado “goteo de leche”, sobre todo al comenzar el período de lactancia porque es habitual que el organismo produzca más de lo que el bebé consume; algo que se va ajustando a medida que se conocen las necesidades del recién nacido.

El “goteo de leche” materna se puede producir en diferentes ocasiones a lo largo del día, por ejemplo mientras la mujer está tomando un baño; también cuando duerme, escucha llorar al bebé o bien cuando habla o piensa en él.

Como se trata de una situación inevitable los profesionales aconsejan utilizar durante las primeras semanas algún tipo de parche (no de manera permanente, sólo en ocasiones puntuales como, por ejemplo, cuando debe salir de casa), el que deberá cambiarse cada vez que se moja y luego de amamantar al bebé. Para evitar que los pezones se irriten no se deben usar aquellos que tienen línea de plástico.

Una de las maneras más simples de controlar rápidamente el “goteo de leche” es dejando que el bebé consuma toda la cantidad que desee y en el momento que tenga hambre. Con el paso de los días los senos ajustarán su producción a los requerimientos del pequeño.

Los bebés y el destete

El destete, que es el momento donde finaliza la etapa de lactancia, puede darse por dos vías, la forzada o la voluntaria. Más allá de la que se ponga en práctica, es importante que el pasaje hacia el biberón u otra dieta, se haga de manera paulatina.

Actualmente los médicos recomiendan y promueven la lactancia materna, salvo que exista algún tipo de impedimento, entre los que se pueden encontrar un tamaño excesivo de las mamas o la presencia de algún tipo de enfermedad que pueda ser transmitida al bebé al amamantar.

Dado que cada ser un humano es absolutamente distinto a los demás, se torna difícil establecer un momento exacto para el destete, pero sí es común la presencia de lo que se conoce como “falso destete” cuando el bebé alcanza los 9 meses, manifestado por un período en el cual no muestra tanto interés por ser amamantado.

Superada esta etapa, el bebé podría destetarse de manera natural alrededor de los 3 años, aunque en algunos lugares se aconseja acortar el período de lactancia ante la creencia de que, luego de cierto tiempo, la leche materna dejará de ser un buen alimento o también porque puede llegar a afectar de manera negativa el desarrollo psicológico del niño; ambos puntos se encuentran bajo estudio y no están comprobados científicamente.

Entre los métodos recomendados para producir el destete del bebé figuran: comenzar a acortar los tiempos durante los que se da de mamar complementando con otros alimentos (compotas, jugo de frutas, etc.), o empezar a saltear algunas “tomas”, reemplazándolas por otras comidas.

 BUSCAR EN GOOGLE